SOLIQUI: No se cómo describir la ausencia de esta gran persona, todavía me quita el aliento y me falta la respiración,para poder hablar de ella sin controlar esa emoción, pero me alivia pensar, que me ha dejado un gran legado, todas esas conversaciones y paseos en Sanabria, tardes en el Trigal, y pensamientos compartidos que hemos tenido, que me supo trasmitir, estoy tan agradecida que haya sido una de sus elegidas y así me lo haya hecho sentir. Siempre estarás en cada rincón emocional de mi vida.
ROSME: No sólo el maldito cáncer lo tenias en tu cuerpo, también contamino otras áreas, pero no sería justa, si no dijera que SÓLO me quedo con todo lo compartido que ha sido mucho en todos los años atrás y eso NO ha permitido que contaminara mis pensamientos y sentimientos.
LUIS: Una parte de esa "tribu" que formábamos, recuerdas?nuestras conversaciones en ese pequeño despacho?,el proyecto de Torimbia, esa parte de la "tribu" se fue contigo y me dejó tan desolada que nunca se ha podido sustituir...
FASI: El silencio fue atronador, rápido sin dejarnos decirte adios , nos arrancaste la brújula para controlar esas emociones tan fuertes que hubiéramos necesitado para ir caminando, eso querido Fasi, al día de hoy que ha pasado... nada desde que te fuiste, todavía golpea mi cabeza el impacto de la noticia ¿ sabes lo de Fasi ?, no quise oír más, se me heló el corazón...
EMILIA: la más grande, la mejor, la que nunca dijo que NO a nada y eso no la hizo ser justa porque siempre le pedíamos más y nunca lo aprendió ni tampoco quiso hacerlo de otra manera, era SU MANERA.
JOSE Mª: Todavía la ausencia duele, a pesar de los años, porque somos nosotros los que nos quedamos, los que tenemos que mantener ese "aliento" que ya no respira y mantenerlo vivo en el recuerdo a través de las personas que formaron parte de su vida, Cruz, Jose , Clara, Ana. y ahora de la mía.
ILDE: "La gente que me gusta" de Mario Benedetti, fue el último adíos a nuestro querido amigo un triste pero inolvidable día, que nos acompañará, que estemos con su GENTE.














Porque me ha dado la sensación de pertenecer a su soledad, de contemplar su trasformación y sobre todo porque no es un árbol como el resto del parque esta apoyado en la tierra nada más y permite que le adornes con otra naturaleza viva, la hiedra es la única que le está protegiendo y yo me acerco para agradecer que está ahí. Es bonito tenerlo









